Lastres – Colunga TEL: 985 850 012
Un veterano y apreciado colega natural del concejo y por tanto buen conocedor de su historia, me relataba no hace mucho la saga de la familia Busta, y como el esforzado Eutimio: pescador, agricultor, ganadero, recogedor de ocle y angulas; aún arañaba el tiempo para ofrecer el producto de sus múltiples actividades en un modesto bar, ayudado por la no menos laboriosa Aída que además debía cuidar de su numerosa prole.Hace ya 27 años que ocupan el caserón de piedra que alberga el restaurante y en la planta superior el hotel, desde cuyas ventanas se disfrutan bellas panorámicas sobre el Cantábrico.El excelente y fresquísimo pescado y marisco que entra, procede de la lonja local donde tienen puesto fijo, o de los pescadores de Lastres, y cuando no, su origen es siempre confesable y confesado. La merluza, los salmonetes o la chopa  son pescados que no suelen faltar en la carta y a los que se pueden sumar otras especies como la lubina, el pixin, y cuando entran en puerto, algún virrey o San Martín. Bugres, andaricas y centollos traídos por pescadores de Lastres, son los mariscos habituales que se pueden tomar individualmente o en calderetas y parrilladas. El besugo a la espalda es su plato insignia y si tiene la oportunidad de conseguir alguno de los escasos ejemplares que entran en la lonja no lo dude, pues el coste es muy ajustado tal y como anda su cotización. Tampoco le van a la zaga  los calamares en su tinta, pescados en Lastres y elaborados con una sabrosa salsa intensamente negra y bien trabada. Como entrada, los platos de siempre (croquetas, cebollas rellenas, fabada, potaje asturiano…), la sopa de marisco o de pescado, el Consomé de crema de nécoras, algunos arroces (por encargo) o algunas suculentas ensaladas entre las que les recomiendo sin reservas la de Rape, gambas y setas. Si es un carnívoro irredento no le faltarán buenos cortes de buey o ternera y si quiere ajustar la cuenta, dispone de un buen menú de la casa por 20 »¬.Excelente producto, bien elaborado y a precio razonable, y como consecuencia una nutrida y fiel clientela. Lo que sería la meta para muchos no es más que una etapa para este vital y entusiasta emprendedor, que lejos del aislamiento individualista encabeza activamente cualquier iniciativa que redunde en el desarrollo de la hostelería de la comarca y de la región, y se esfuerza en mejorar cada día adaptándose a los tiempos y aceptando el reto de conseguir cuantas marcas de calidad acrecienten su bien ganado prestigio y la mayor satisfacción de sus clientes. En esta tarea cuenta con la inestimable ayuda de su hijo Rafa en quien ha calado bien el espíritu familiar de honestidad y laboriosidad. Maduro pese a su juventud y bien formado en la escuela de alta hostelería de Santiago aporta un plus de profesionalidad, una evolución a una gastronomía más actual sin perder la coherencia con la tradición de la casa, al tiempo que con sus hermanas Fátima y María prestan un eficaz y atento servicio en el comedor, donde si pueden elegir la mesa adecuada podrán gozar  junto con la comida del privilegio de contemplar como la sierra del Sueve desciende suavemente a bañarse en el Cantábrico.Para redondear una selecta carta de vinos muy al día que ofrece en su primera página <<Los vinos de la casa>> a precios más que asequibles.