Competirán por el título a “La Mejor Fabada del Mundo” en Villaviciosa

Tras varias semanas probando más de 80 fabadas y analizando la cremosidad de la faba, la calidad del compango y el sabor de tan suculento plato ya conocemos qué restaurantes son los que mejores “fabes” tienen este año en sus cartas.
La mejor noticia es que el nivel del concurso está en ascenso, y el número de lugares donde se puede tomar una buena fabada también. Como hecho resaltable el año pasado se accedió a la final con 14,5 puntos sobre 20, mientras en esta edición se han necesitado 16 puntos para ser considerado una de las “20 mejores fabadas del Mundo”. También es digno de destacar que se han encontrado notables fabadas dentro de menús del día y ejecutivos, algo que tiene sin duda más mérito al tener que trabajar con costes aún más ajustados.
En realidad son 21, al haber existido un empate. Las mejores fabadas de la región están repartidas por toda la geografía, con especial protagonismo en esta ocasión de los concejos de Oviedo, Siero y Cangas de Onís en cuanto a número de finalistas, con presencia también de establecimientos de Gijón, Villaviciosa, Mieres, Llanes, Las Regueras, Llanera, Peñamellera Baja, Colunga y Aller.
Según el proveedor Víctor Berdasco, de La Tierrina Vaqueira, “el concurso está haciendo que se trabaje mejor materia prima, que el hostelero exija más y cada vez se valore más la faba asturiana a nivel nacional”.
Esto no hace más que confirmar que tanto por la calidad de la materia prima como por la forma de elaboración tan tradicional la fabada es un plato típico asturiano que nunca pasa de moda y que está presente en casi la totalidad de cartas de los mejores restaurantes asturianos.
Uno de los miembros del jurado, el profesor de la Escuela de Hostelería de Gijón, José Manuel Peláez, apuntaba que “la tarea se hace más difícil cada año, pero es una gran noticia ver que puedes recomendar cada vez más lugares para degustar una buena fabada, algo que hace unos años no pasaba porque no había donde elegir”.
Por segundo año se utiliza para la selección la técnica del cliente misterioso, el jurado no se identifica antes de acudir al local a probar les fabes sino que actúan como un comensal más que elige comer este plato como plato principal.
Esta característica hace que el concurso sea más real y que podamos asegurar que efectivamente el restaurante que logre alzarse con el premio lo merece y no ha preparado les fabes ex profeso para un único día.