Calle Valencia, 20. Gijón. Teléfono 985 39 83 30

Treinta y tres años han transcurrido ya, desde que Pablo Juanes y su esposa Carmen Pérez fundaran esta «casa de comidas», que pronto adquirió fama, merced a los tiernos lechoncillos traídos de Fuentesaúco, su tierra de origen. Ahora es su hijo Eduardo, quien rodeado de un bien orquestado equipo de profesionales, mantiene la tradición de la casa enriquecida con influencias de la gastronomía asturiana que se refleja en una variada carta en la que no faltan, frescos pescados y mariscos, regados con buenos vinos y una buena selección de sidras.
El Local, se fue ampliando y remodelando con los años, pero la transformación integral, que marca un carácter diferencial, se hace de la mano de Jorge Currás, que conjugando elementos tradicionales y modernos, sin reparar en costes de materiales, ha distribuído sabiamente el extenso local en tres zonas bien diferenciadas y con cometidos diferentes. A la entrada el chigre, con una barra curvilínea y sinuosa que además de romper la monotonía, proporciona más capacidad, mientras una mampara acota la zona de mesas, manteniéndola integrada en el ambiente “chigrero”, pero liberando a sus ocupantes de las molestias habituales del totum revolutum.
saucoLlagarBRAl fondo un comedor más formal conserva el origen castellano; pero el espacio más fresco, original y moderno; y a la vez cálido y acogedor, es el llamado “Llagar de Pablo” donde una decoración exquisita –y hasta sutilmente lujosa- recrea desde la modernidad, un ambiente genuinamente sidrero, en el que el comensal se sirve a voluntad, por culinos, accionando el dispositivo que a través de un circuito oculto surte (con limpieza) cada una de las mesas. Para los puristas, buenos escanciadores de carne y hueso, ofician en el espacio central.
Un establecimiento, en definitiva que aúna tres conceptos de restauración y gastronómicos bien diferenciados, a medida de cada gusto, ocasión o presupuesto, pero con el común denominador de la calidad y la calidez.