Cocina honesta, respetuosa con el producto, sencilla y sabrosa; ni más ni menos. Es en esencia lo que ofrecen Ana Rubines y Luis Villar Amandi en este coqueto local con las dimensiones justas para prestar una buena atención.
Sin carta fija, nunca faltan buenos potajes: fabada y pote asturiano, ni el pulpo, al que Luis cogió afición y pericia en los seis años que regentaron local en Monforte de Lemos. Perfecto de punto, al dente, o si el comensal lo prefiere algo más blando es, a mi gusto la especialidad estrella junto con la exquisita tortilla de bacalao, con lascas melosas y huevo fluido.

La cosa merecía una segunda visita que resultó pantagruelica: ensalada de ventrisca (conservada en casa) y tomate casero, navajas de las Cíes, fabes con pulpo, salteado de pulpo y rebozuelo con queso de Pria, bonito guisado, pimientos rellenos de rabo de buey y picaña de Angus. Salvo el marisco, del resto de platos (además de pote y fabada) se podían elegir tres para el menú diario de 14,50€.
Todo se cocina sin gluten

Pza. Carlos I, 2. Tel. 984 289 173
Villaviciosa