El próximo 23 de marzo, a las 20:00 horas en las instalaciones del HOTEL AYRE CALATRAVA DE OVIEDO, se celebrará el acto público de entrega del Premio Fomento de la Cocina
2017, un galardón creado para distinguir una actividad singular en beneficio de la
gastronomía y del turismo en el Principado que en esta ocasión ha recaído en D. Eduardo
Méndez Riestra por su larga trayectoria en este ámbito.
Eduardo Méndez Riestra nació el año 1949 en Oviedo, en cuya universidad estudió
Filología Francesa. Desde su juventud ha hecho de la gastronomía su principal afición pero
teniendo el buen gusto de vivir profesionalmente de otra actividad, lo que le ha dado
sobre todo una independencia y un respeto que le han permitido el rigor crítico. Debutó
en la escritura con un primer libro, Comer en Asturias (1980), al que han seguido una
docena, sin contar sus numerosas colaboraciones en la prensa regional y nacional. Ha sido
uno de los pioneros en España en llevar la cocina a la pequeña pantalla, con un programa
semanal en el Centro de TVE en Asturias entre 1987 y 1988. Ha dirigido asimismo dos
restaurantes de primer nivel y gran éxito fuera de Asturias, lo que hace de él algo más que
un teórico en la materia. En 1994 aparecería su Cocinar en Asturias (Ediciones Trea), un
recetario selecto que ya ha rebasado los 30.000 ejemplares vendidos.
En 1999 fundó junto a otros colegas la Academia de Gastronomía Asturiana, de la que fue
elegido presidente, y poco después ingresó en la Academia Española de Gastronomía (hoy Real Academia de Gastronomía). En 2003, junto con otros prestigiosos críticos, fundo el
Colegio de Críticos Gastronómicos de Asturias. En 2008 recibió el Premio Nacional de
Gastronomía por su libro Lo comido y lo servido (Ediciones Trea), el primer estudio
histórico de la alimentación en Asturias.
Fundada en 1980, la asociación Restaurantes de Fomento de la Cocina Asturiana la
integran once de los más prestigiosos establecimientos del Principado.
Entre sus objetivos, además de la defensa de los intereses comunes, figuran tanto la
recuperación de la cocina tradicional como el mantenimiento de la capacidad de
innovación y creatividad de cada uno, sin olvidar la proyección de la mejor imagen de la
cocina del Principado, dentro y fuera de la comunidad.